La innovación en salud está directamente relacionada con los avances tecnológicos que aparecen en el sector. La investigación es la gran impulsora de esta transformación tecnológica de la salud. En este ámbito, el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica contempla tres áreas esenciales de desarrollo: el de las tecnologías de la información y la comunicación, la científico-tecnológica y de biotecnología y, por último, la sociosanitaria (incluyendo las tecnologías sanitarias, como los equipos electromédicos o los implantes). En todas ellas se contempla la tecnología como pieza clave para la innovación sanitaria.

Cuidar de la salud mediante wearables y apps

Los wearables han demostrado ser dispositivos extremadamente útiles para la salud. Estos nos permiten obtener información objetiva sobre la salud. En las encuestas a pacientes, se refleja la percepción que ellos mismos tienen de su salud o de sus hábitos. Sin embargo, mediante la tecnología de los wearables podemos saber con certeza cuál es dicho estado. Según un estudio realizado por la Universidad John Hopkins en Estados Unidos los dispositivos wearables fueron capaces de predecir el riesgo de mortalidad de los pacientes con hasta un 40% de fiabilidad.

Asimismo, las apps nos ofrecen la posibilidad de conocer la información nutricional de los alimentos que consumimos, de medir nuestra presión arterial o peso al instante. La conectividad a través de las tecnologías digitales juega un papel clave en esta nueva mentalidad y en cómo cuidar de nuestra salud. Además de facilitar la monitorización y seguimiento de las patologías, mediante diferentes dispositivos wearables inteligentes, como ropa funcional o parches con sensores.

Biotecnología y robótica aplicadas a la cirugía o a la rehabilitación

Tanto los asistentes robóticos, como el famoso Da Vinci, como los dispositivos desarrollados para mejorar los procesos quirúrgicos permiten a los cirujanos operar de forma más precisa. Además, los simuladores de realidad virtual permiten ensayar las operaciones de forma más realista de lo que nunca antes se ha podido hacer. Gracias a estas tecnologías, se puede mejorar el temblor de la mano humana o realizar cirugía con médicos que no están presentes en la habitación físicamente.

En el área de rehabilitación, los avances son ingentes. Desde exoesqueletos a dispositivos que ayudan a recobrar sentidos que el paciente ha perdido. De entre todas estas tecnologías, destacamos los materiales bioimplantables. Estos permiten crear pieles artificiales con conexiones neuronales que sienten el tacto o imitar redes nerviosas y vasos sanguíneos. Así como la tecnología de la impresión 3D que ofrece la posibilidad de crear órganos, prótesis o implantes. Entre muchísimos otros, como el arnés ergonómico para la movilización de pacientes desarrollado por el Hospital Ramón y Cajal que activa la musculatura del paciente ayudándole a recuperar la movilidad.

Analítica avanzada de datos mediante la IA y el big data

En el sector de la salud nos enfrentamos, además, al desafío de gestionar una cantidad masiva de datos sanitarios. Esta cifra ha pasado de 153 exabytes en 2013 a más de 2000 exabytes en 2020. La cantidad resulta desorbitada si tenemos en cuenta que 1 exabyte equivale a 1 billón de gigabytes. Tal cantidad de información almacenada requiere procesos de análisis y gestión eficientes. Sobre todo, porque la cifra solo va a aumentar con el paso del tiempo.

A este respecto, el big data y la inteligencia artificial(IA) en el ámbito de la salud tienen mucho que aportar. Un caso paradigmático es la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico del cáncer de mama. El análisis masivo de datos en este caso mejoró la predicción de los casos de cáncer de mama, como se ha demostrado en este estudio de la Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia)

Más allá de todo esto, su aplicación marcará la diferencia en la detección y el tratamiento de enfermedades en los próximos años. El experto Pol Pérez Sust, coordinador general de Sistemas de Información Sanitaria del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña se pronuncia al respecto. «El reto del big data es disponer de la información en tiempo real y ponerla a disposición del profesional de la salud en el momento en que tiene al paciente delante», apunta. Para 2020 se calcula que las organizaciones sanitarias utilizarán 25.000 petabytes de datos, 50 veces más que en la actualidad.

Cómo Docline está cambiando el sector: las plataformas de salud digital

En el contexto actual en el que tenemos muchísimas cosas a diario resulta complicado acordarse de todo y seguir el ritmo. Ya sean actividades nuestras personales, o con nuestra familia o amigos, con los niños, reuniones en el trabajo, obligaciones o citas de cualquier tipo. En Docline facilitamos la organización de la consulta del profesional sanitario gracias a la tecnología de nuestro calendario de citas digital. Nuestra misión: incorporar la salud digital en el día a día de médicos y pacientes, de forma sencilla, accesible y eficiente

Las nuevas tecnologías aplicadas a nuestros hábitos nos facilitan inmensamente el día a día. En esa línea, surge la posibilidad de realizar el pago online para los servicios de salud. Los pacientes accederán al perfil del profesional, donde podrán ver la especialidad, qué citas hay disponibles en el calendario y cuál es el precio exacto de la consulta. Como paciente, gracias al uso de una pasarela de pago, en nuestra plataforma tendrán la facilidad de poder pagar desde tu dispositivo móvil, tablet u ordenador.

El historial clínico online es una herramienta de gran utilidad y valor para el profesional sanitario. Esta permite a los profesionales sanitarios un acceso rápido y seguro a la información médica de sus pacientes. Entre sus numerosas ventajas, nos permite estar informados de los detalles del historial clínico instantáneamente y sin intermediarios

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