Los servicios de mensajería no garantizan la seguridad al comunicar datos de pacientes ni de profesionales sanitarios

El auge de sistemas de mensajería digital ha favorecido el intercambio de mensajes de todo tipo a través de aplicaciones como WhatsApp o Skype. Su instantaneidad, la facilidad en el manejo de los mismos y su gratuidad han contribuido a que su popularidad aumente de manera muy rápida en muy poco tiempo. Esto les ha llevado a expandirse a ámbitos de acción técnicos, como es en el caso de los profesionales sanitarios con sus pacientes.  


Sin embargo, estas opciones gratuitas no cumplen con las necesidades que existen en una comunicación privada entre un paciente y su médico. De hecho, desde la perspectiva del usuario profesional y del paciente, estas entrañan más riesgos que beneficios. Uno de los motivos principales y más importantes es la incapacidad de proteger los datos de salud del paciente en las plataformas públicas mencionadas y otro, es la falta de protección jurídica del profesional sanitario cuando utilizan servicios de mensajería online de esta índole.

Los problemas de seguridad de los servicios de mensajería instantánea

Al utilizar Skype, el programa recopila datos a través de las interacciones en las que éste se utilice y los transfiere a Microsoft. Igualmente tanto WhatsApp como WhatsApp Business trabaja y comparte información de sus usuarios con Facebook, como especifican en sus prácticas relativas a los datos. Si bien estos usos de nuestros datos son legales ya que se detallan en las páginas web oficiales de ambas, siempre que utilicemos sus servicios nos exponemos a que nuestra información o la de nuestros pacientes sean compartidos con otras grandes empresas o con terceros. Esto resulta especialmente peligroso cuando estamos lidiando con información personal de pacientes. 

Además de estos, existen otros inconvenientes relativos al uso de estos servicios de mensajería. En ellos, no existen límites ni condiciones de uso para los pacientes. No se establecen unos horarios de contacto claros. Ni existen normas relativas a la invasión de la privacidad. Su uso puede fomentar un flujo excesivo de mensajes o el contacto en horas fuera de consulta.

Entonces, ¿qué opciones seguras podemos utilizar?

Como contraposición, en las plataformas destinadas exclusivamente a la salud digital sí existen regulaciones específicas que protegen los datos de pacientes y médicos, sí se puede establecer un horario concreto de consultas y no hay posibilidades de que se produzcan invasiones de privacidad. 

En el caso de Docline, y de su plataforma de salud digital, ofrecemos un entorno completamente seguro guardando los datos de cada interacción entre el médico y el paciente, siendo la única plataforma de Salud online auditada en ciberseguridad por un tercero de confianza (SoftCom). Además, la posibilidad de enviar una receta digital de manera totalmente segura y privada a los dispositivos móviles de nuestros usuarios, garantizamos que la información compartida a través de nuestra plataforma sea completamente confidencial y cumpla con la nueva ley de protección de datos europea.


Si quieres saber más sobre cómo Docline protege los datos de salud en la comunicación entre el paciente y médico, no dudes en visitar nuestra web o contactarnos para informarte sobre los protocolos de seguridad a seguir en un proceso de asistencia sanitaria.