El mundo digital ha revolucionado nuestras vidas  en todos sus ámbitos incluso en cómo entendemos las relaciones interpersonales. Como bien sabemos, la atención sanitaria no es ajena a esto y los pacientes están viviendo una transformación paulatina hacia un nuevo tipo de paciente digital e hiperconectado. 

Este nuevo tipo de pacientes no son los protagonistas de relatos de ciencia ficción, ni una visión de futuro, forman parte del presente más actual. Ya están aquí entre nosotros. Por eso, el sector sanitario debe adaptarse y evolucionar con ellos, ofreciéndoles el tipo de atención que estos requieren. Utilizan sus dispositivos móviles para facilitar tareas de su día a día, para comunicarse, para relacionarse o para aprender, pero también para contactar con profesionales médicos y cuidar de su salud. 

En la actualidad, tanto las diferentes empresas privadas como el sector público están trabajando en soluciones dirigidas a ese paciente digital hiperconectado: a mejorar la gestión del proceso de enfermedad y la comunicación médico-paciente. Así, estos consultan información sobre hábitos saludables relacionados con la nutrición o el ejercicio físico en la web, llevan wearables para monitorizar su salud, utilizan aplicaciones móviles para detectar síntomas o problemas de salud y acuden a teleconsulta desde la palma de su mano. 

Según David Tomás, Laia Cardona y Estela Viñarás, autores del libro digital Marketing Farmacéutico: claves de la digitalización para el sector healthcare, convertirse en referencia para los pacientes digitales es el objetivo de cualquier compañía o entidad ahora mismo. Para ello, resulta importante centrarse en la experiencia como paciente en las plataformas de salud digital, el contenido digital que se ofrece y las secciones de ayuda, como videos, blogs, secciones de preguntas y respuestas, redes sociales o atención en video o telefónica. 


Desde Docline apostamos por este modelo de asistencia sanitaria que buscan estos pacientes digitales, facilitando el acceso, mejorando la comunicación médico-paciente y adaptándonos a los nuevos hábitos que hemos desarrollado en torno a las tecnologías de la comunicación.