Esta tecnología disruptiva tiene el potencial para proporcionar una aceleración en el análisis de cantidades ingentes de datos. La computación cuántica, junto con la inteligencia artificial está transformando el modo en que manejamos los datos. Esto resulta incluso más relevante en una industria como es el sector de la salud, donde la información almacenada crece exponencialmente. Conforme aumenta la población, lo hace el número de pacientes y, con ellos, sus datos.

La agilización de este proceso de análisis de la información relativa a la salud permitirá mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades.  Pero, además, optimizará y facilitará los procesos. La informática cuántica nos permitirá resolver en un tiempo reducido problemas que, con computadores convencionales tardaríamos meses en resolver o ni siquiera podrían llegar a solucionarse

Pero, ¿qué es la computación cuántica?

Las tecnologías cuánticas permiten aprovechar propiedades y fenómenos del mundo microscópico, que no ocurren a nivel macroscópico. Los electrones o los fotones pueden estar en varias posiciones al mismo tiempo, gracias a la propiedad conocida como superposición cuántica. Esta propiedad tiene numerosas aplicaciones en diferentes ámbitos, ya que ofrece la posibilidad de realizar varios cálculos o simulaciones de forma simultánea. Su nombre procede de la teoría física que describe estos fenómenos, la mecánica cuántica. Su potencial es enorme. Probablemente por eso empresas punteras como IBM están desarrollando iniciativas para comercializar sistemas de información cuántica, como el  Watson.

El gigante tecnológico Google ha afirmado este pasado 2019 haber alcanzado la supremacía cuántica. ¿A qué se refiere exactamente este término? La supremacía cuántica hace referencia al proceso por el que una máquina cuántica es capaz de completar en 200 segundos una tarea que habría llevado unos 10.000 años a las mejores supercomputadoras digitales. Esta se llevó a cabo mediante el Sycamore, el procesador cuántico en el que trabajan Google y la NASA. «Las computadoras cuánticas son propicias al error, pero nuestro experimento ha mostrado la habilidad de llevar a cabo una computación con errores lo bastante escasos en una escala lo bastante amplia como para superar a una computadora clásica», explica Sundar Pichai, CEO de Google.

Una tecnología que ofrece múltiples beneficios en salud

Es solo cuestión de tiempo hasta que estas tecnologías tengan aplicación directa en los servicios de salud, hospitales y centros sanitarios. Se necesitan unas infraestructuras para poder aprovechar la informática cuántica y un nivel elevado de datos para que resulte rentable. Pero que es el futuro y que está comenzando a aplicarse nadie lo duda ya. De hecho, los beneficios de su uso en el sector de la salud son incontables.

La velocidad y las posibilidades que podría ofrecer en el sector sanitario no tienen precedente. Así como la capacidad de procesar información y de analizarla, con el apoyo de la inteligencia artificial y de sistemas de homogeneización de datos. Ya sea en el tratamiento, en el diagnóstico o en gestión de información médica. La informática cuántica gracias a su velocidad exponencial permitirá a los algoritmos de inteligencia artificial identificar rápidamente patrones en los datos recolectados de millones de pacientes. Al igual que en las imágenes médicas. Además de estar encaminadas a trabajar en la secuenciación del ADN. Esta tecnología acelerará el cambio de paradigma sobre el trato de información médica en el sector sanitario.

Sobre Docline y cómo agiliza procesos del sector

En Docline creemos firmemente en cómo las tecnologías aplicadas al sector de la salud facilitan procesos y mejoran la calidad de la atención sanitaria. Nos permiten estar en sitios a los que, de otro modo, no podríamos llegar. Y realizar simultáneamente acciones de manera eficiente y certera. Nuestra plataforma de salud digital está aquí para agilizar y facilitar el trabajo de centros, hospitales y profesionales y que esto revierta positivamente en los pacientes.