Los wearables han demostrado ser dispositivos extremadamente útiles para la salud. Estos nos permiten obtener información objetiva sobre la salud. En las encuestas a pacientes, se refleja la percepción que ellos mismos tienen de su salud o de sus hábitos. Sin embargo, mediante la tecnología de los wearables podemos saber con certeza cuál es dicho estado. 

Sus aplicaciones son inmensas y su uso facilita predecir posibles problemas de salud. Según un estudio realizado por la Universidad John Hopkins en Estados Unidos los dispositivos wearables fueron capaces de predecir el riesgo de mortalidad de los pacientes con hasta un 40% de fiabilidad.

Pero, ¿qué es un wearable?

Un wearable es un dispositivo que podemos “llevar” puesto encima, ya sea integrado en ropas, complementos o en nuestro cuerpo. A menudo pueden tener la forma de relojes, pulseras o gafas. En el ámbito sanitario, estos nos ayudan a llevar un seguimiento de nuestro estado de salud. Por ejemplo, podemos utilizarlos para controlar nuestro ritmo cardíaco cuando corremos. 

Pero no solo esto, sino que ya existen bastones o gafas inteligentes que ayudan a las personas con discapacidad visual o ceguera a poder llevar una vida autónoma. Un ejemplo de ello lo constituye MyEye 2.0, wearable que permite a los usuarios, mediante una serie de algoritmos e inteligencia artificial, oír aquello que no pueden ver. Así, el dispositivo lee textos impresos y digitales, reconocer colores, billetes en curso, rostros o nombres de las calles e identifica productos en el supermercado.

Esta tendencia coincide, a menudo, con otras como las apps de salud y bienestar. La salud conectada a través de dispositivos móviles, wearables y apps fomenta conductas y hábitos de vida saludables. Es la posibilidad de conocer la información nutricional de los alimentos que consumimos, de medir nuestra presión arterial o peso al instante o de programar recordatorios sobre citas médicas y tratamientos. La conectividad a través de las tecnologías digitales juega un papel clave en esta nueva mentalidad y en cómo cuidar de nuestra salud.

¿Cómo nos ayudan los wearables a mantener la salud?

1. Facilitando el cuidado de la salud a distancia. 

Estos dispositivos mediante su tecnología digital hacen sencillo que personas en lugares remotos o aislados puedan obtener acceso al cuidado de su salud. 

2. Afinando la información y datos de salud.

Nos permiten, además, recolectar datos con mayor precisión que los métodos preexistentes sobre diferentes parámetros, como el pulso o la tensión, el nivel de glucosa en sangre o la calidad del sueño, por mencionar algunos. 

3. Permitiendo un seguimiento preciso de los hábitos de salud. 

Esto hace posible que realicemos una monitorización certera del estado de salud de los pacientes. En su día a día y sin que suponga un esfuerzo, incorporando el cuidado de la salud en nuestros hábitos cotidianos. 

4. Mejorando la investigación, el diagnóstico y los tratamientos.

Estos beneficios repercuten positivamente en la salud en general. Gracias al uso de wearables, podemos realizar investigaciones con datos más precisos y obtener resultados más cercanos a la realidad. Así como diagnosticar de forma más sencilla y minuciosa o desarrollar tratamientos que se ajusten mejor a las necesidades reales de los pacientes.

Además de todo lo mencionado anteriormente, esta tecnología aporta el beneficio añadido de involucrar a los pacientes. Así, estos pueden participar de forma activa en el mantenimiento de su propia salud y bienestar. 

Una tendencia en alza

Entre los smartphones y las tablets, los wearables y las plataformas de salud digital el sector de la salud se está transformando rápidamente.  Cada vez son más los centros médicos, aseguradoras y profesionales sanitarios que invierten o planean invertir en sistemas de monitorización online. Esto forma parte de su transición a un modelo de atención sanitaria centrado en la experiencia del paciente y en una medicina humanizada, preventiva y conectada. Así, realizar un seguimiento a los pacientes mediante dispositivos digitales facilita la incorporación de hábitos saludables a nuestra rutina. 

De aquí a 2023 las plataformas de salud digital y de cuidado de la salud se incrementarán en más de un 50% en nuestro país. Estos datos los recoge el estudio Gasto Farmacéutico & e-health 2018 realizado por la institución educativa EAE Business School. Las tendencias muestran al sector de la e-health en pleno crecimiento, junto con el de la monitorización y la prevención en salud. “Es un sector en expansión, que en los últimos tres años ha doblado su tamaño”, señala Rafael Fraile, el autor del estudio.

Cómo Docline te ayuda a cuidar la salud

Los pacientes son los que están incorporando estos nuevos dispositivos y la conectividad a sus rutinas de cuidados evolucionando hacia una salud conectada, integrada y accesible. Las plataformas de salud digital como Docline favorecen la colaboración entre profesionales y pacientes para alcanzar un estilo de vida más saludable, mediante la resolución de dudas de manera rápida y cómoda, el fomento de conductas y hábitos saludables o un mayor y mejor acceso a la atención sanitaria.

Todas estas posibilidades de las tecnologías digitales en el sector de la salud otorgan una tranquilidad y confianza nunca antes alcanzada. En Docline apostamos por este nuevo paradigma del sector salud en el que se ofrece atención sanitaria conectada que impacte positivamente en la calidad de vida de las personas.